
Estaba cansada y sin fuerzas. Había soportado muchos golpes bajos en muy poco tiempo y sabía que como siguiera así, no iba a tardar mucho en estallar. Tenía que dejar correr el aire, porque tantos recuerdos lo estaba volviendo irrespirable aunque no sabía como. Entonces pensó que quizas alejandose se sentiría mejor.Huir es de cobardes,era consciente de ello pero a esas alturas. lo que pensarían los demás le daba exactamente lo mismo.
Distinta ciudad, distinto barrio, distinta gente...Se sentía mucho mejor pero era porque con el cambio lo de había dado tiempo a pensar.
Y entonces...volvieron.
En ese momento se dio cuenta de que aunque se iría al lugar más recondito de la tierra, seguirían visitandola noche tras noche para atormentarla.
Tenía la esperanza de que algún día encontrarían otra cosa mejor que hacer y la dejarían en paz,pero ese no era el momento y ella lo sabía.
